Reducción de las desigualdades

Reducción de las desigualdades

El objetivo es combatir las diferencias entre países ricos y pobres, pero también entre personas que viven en un mismo país, para garantizar que exista una verdadera inclusión social, económica y política entre todos los ciudadanos.

Las disparidades no se refieren únicamente a la riqueza o la pobreza, sino también al género (masculino o femenino), el color de la piel y la discapacidad.

¡Todas las personas en el mundo deben tener las mismas oportunidades!

Debemos ayudar a las personas en dificultad, incluso a las que viven en los países más pobres, a mejorar su situación y dar a todos una vida digna, con igualdad de oportunidades, independientemente de la edad, género, discapacidad, etnia, religión, riqueza que posean o Algo más.

Para hacer todo esto es necesario eliminar aquellas leyes que tratan injustamente a las personas, promover nuevas leyes, que ayuden a hacer valer los derechos de todos.

Es necesario cambiar las conductas y acciones discriminatorias (todas aquellas conductas y acciones que marcan diferencias injustas entre determinadas categorías de personas). Es necesario promover acciones y comportamientos inclusivos. La política debe desempeñar su papel en este cambio, junto con las empresas, las organizaciones de voluntariado y todos los ciudadanos.

Necesitamos aumentar los salarios de los más pobres. Si todos ganan mejor, viven mejor.

Debemos asegurarnos de que los países más pobres también puedan participar en las decisiones económicas, junto con los países más ricos.

Los países de la ONU deben ayudar a las personas que se trasladan de un país a otro, para evitar que corran peligro. Las migraciones deben realizarse de forma más ordenada, regular y segura.